lunes 23 de mayo de 2011

[...la entrada aún no está lista, disculpe las molestias ocasionadas, wittaminas trabajando!]



















...disculpe las molestias ovacionadas: Fallas técnicas...!





...les pedimos perdón, perdón...!






jueves 20 de enero de 2011

Cuatro poemas de Wittadlo Barón Ríos (Colombia 1984)




Gadejo



Dibujé un portal en la pared
e imaginé que había un lugar y unas cosas,
muy distintas a todas las conocidas, adentro.
En todo, la
esencia de lo mismo encontré.





Temático


La música que escucho y la ventana por donde miro
El olor a yesca y palo santo
Las llaves de cada cosa, el cielo raso, el cielo
Los sonidos de allá en el tiempo
La luz, la manía de verla
Los reflejos del polen
El magnetismo de las palabras
Lo sexy que te queda esa blusa princesa
Los ojos del deseo, del deseo los ojos
La muerte ahí, allí
Lo familiar en ello
Las trompetas que siempre hacen falta
Las minas quiebran patas en la vereda, ajá
Los niños que trabajan
Les damos pan
no hay dientes…
Lo amarillo del cielo
Lo normal del tema es salirme.





Limpia


La visión de una mosca es más
que la visión que yo le doy, que está adentro mío
El amanecer y el crepúsculo cuentan porque son lo mismo,
sustentan vórtices sobre vértices, símiles
En la epopeya de una justicia poética en intimidad
–la madre al menester (un sol padre), sus yerbas-
Un aparato cualquiera de música e instrumentos varios,
–las voces invisibles- en la lectura de los signos
Agua y jabón.





Liturgia


Lo siento
me he quedado dormido
lejos de ti
adentro también de ti quede
Otra
es extraño que entiendas
y aún
sufres
hasta hace muy poco la desierta
forma…
–No lo había meditado,
el tú que eres-.
Verdad
pues sé
sólo palabra que he robado de otros
razones otras no mías
…pero tampoco es ésta
El montoncito de ojos que podrán
leerla y más que leer –sólo si ya puedes
sentir como me hago lento en la lectura-
Sabemos por separado
amamos igual separados
no somos uno
No importa
lo que quiero decirte es que ya comenzó
aunque siga divagando en la nada
lo sé
–Para cualquiera que piense eso también-

y me aventaja
como volver…








Tú, yo, él y la misma vaina de siempre. Esto es por diversión
y no tanto. Lo esencial que no me deja hacer otra cosa. Llevando
esto hasta el extremo de ser ridículo también. Es lo mismo, lo repito,
cháchara. Para los que saben y no lo saben, vengo del Caribe,
costeño, colombiano, latinoamericano. Solo hablo español
y unas palabras escribo, que me gustan, que no entiendo
del todo. Soy un ser y la nada, y Wittadlo ahora.


domingo 14 de noviembre de 2010

Cinco videos por Witty Reggae Man (Jamaica 1974)
























Witty "Reggae" Man nació en Kingston en los 70s y ya para
finales de los 80s estaba dando de que hablar en este mundo.
Siendo Selector (es el término usado originalmente para un dj
de Reggae/Dancehall; que selecciona un Riddim), en este caso
en particular nos deleita con cinco videos sobre Reggae.

miércoles 22 de septiembre de 2010

LA MUERTE, ENTRE OTROS PASOS La ultima novela de Placido Domínguez Bustamante (México 1974)


(fragmentos)


…cada paso dado por Nicolás en aquellos años donde muy profundo su corazón se sumió en el desespero y en el amor. Si, Nicolás fue de esos. Nicolás es el asunto a tratar, el personaje principal de esta vaina. Él se enamoro, entro en los fuegos pasajeros que conllevan a la nada. Para serles franco, sé muy poco sobre él. Pero lo que sé es verídico, ciento por ciento verdad, de la brava, de la que venden en algunos libros.

Amigo de un amigo mío, que conocí en la universidad. Y que entre otras cosas era marica. Pero el cuento de Ignacio… ¡Perdón! Nicolás, es un cuento sin mariconadas, es algo serio. Pues Nicolás murió y aun está muerto, enterrado bajo tierra y los gusanitos ya se lo mamaron integro. El fue un ciudadano de finales del siglo veinte y principios de éste. En una ciudad olvidada por sus propios habitantes, en un país cualquiera de América Latina. A Nicolás le gustaba mi amigo en aquella época, y en cuanto se conocieron se hicieron amigos –por una razón de afinidad, entre intelectual y tal vez espiritual-. Fue un momento muy genial para ambos, aunque cada uno de ellos, incluso otros personajes a citar aquí, cada uno en su muy personal forma dio paso a, y tuvo ilusiones de algo más, aunque tal vez ese algo estuviera completamente errado, sin cabida en el otro o resonancia en los demás. Lo que quiero decir, es que cada uno metió su cucharada de deseos y pasiones junto con unos condimentos –macerados y no-, con sus propios intereses; arrimándose al otro patético humano, primitivo también con otros sabores, texturas y colores, además de sentimientos/pensamientos otras falsedades y chácharas verdaderas amasadas entre sí.

Mi amigo es una chácara, pues se deja llevar y después se pega unos estrellones con la gente, el pobre es tan ingenuo. Eso fue lo que le paso con ya sabemos quien, se dejo llevar y se estrello con la tristeza y la esperanza del tonto de Nicolás.

Pero eso paso después, lo primero y lo más genial fue conocerse. Conocer personajes nuevos importantes para toda la vida –corta en el caso de Nico-, como lo es el caso de la señorita Liliana, Lili le decían de cariño. Una niña bastante rara y especial. Me acuerdo de esa época cuando mi amigo me contó por primera vez de ella. En ese entonces él había entrado a la universidad a estudiar una carrera de esas que no sirven para nada, y se conocieron ahí mismo en el patio central de la sede de humanidades, aunque ya los dos se había atisbado unas cuantas veces en otros lugares y en otras situaciones. Fue una tarde en la que la pernicia en el patio era más atractiva que estar en clases de, por dar un ejemplo: Literatura Hispanoamericana. Porque mi amigo estaba saliendo con una de las amigas de Lili, y bueno se presentaron en medio de conversaciones cuando se juntaron en la mitad de uno de los pequeños tumultos de estudiantes alrededor de una de las bancas –donde Liliana estuvo sentada- en el centro del terreno que era una circunferencia… Y entre ellos la verdad, lo que realmente aconteció fue como un amor de hermanos, de almas mellas, casi en el acto. Aunque en ese momento solo se dijeran formalidades de escuela, muy egocéntricos y bellos –aunque en el fondo se gustaban y se atraían secretamente-…

…en esta ciudad imaginaria de la cual tomo el relato, en donde nació el señorito Nicolás –exactamente en un poblado en las afueras de la misma el cual no nombraré-, de la cual es mi amigo y me críe yo, en este pueblo hace mucho calor. La vida en un lugar así es lenta y no pasa nada, pero los personajes no son distintos a los isleños o gentes de otros litorales caribeños –el letargo existencial es evidentemente físico, claro está-, es gente de pensamientos rápidos e instintivos, armados de una razón loca, para ver las cosas mágicas de la realidad –que no es el “Realismo Mágico” y si en parte-. Pues el imaginario es rico, como una exaltación de la vida cotidiana. De manera tan poética y perfecta, para que esto pueda ocurrir a diario; viven en las ventanas de las casas, en los andenes, sobretodo en las esquinas donde hay techito y en las plazas, en los parques –todo lugar que albergue una sombra de día-… Y esto pasa sobretodo al caer la tarde cuando la canícula se ha ido; al atardecer en esta semi isla se anuncia un despertar de vampiros…

…en ese abrazo de la noche en Cartagena –por decir una ciudad-, en una plaza como la de San Diego, en la cual prácticamente todos los días se encontraban para conversar y tomar algunas cervezas después de ir a la facultad. Igual, eran los viernes cuando se tomaba de verdad…






Placido Domínguez Bustamante un mexicano mejor conocido como
“El Perico” apodo popular entre sus amigos en Colombia, el país de su
juventud en donde a muy temprana edad mostro dotes como escritor y
músico. Ha publicado en narrativa: Las Aves Del Viento (1990), Cámara
De Canto (1994), Las Mañanas De Año Viejo (1997), La Muerte, Entre
Otros Pasos (2010). En poesía: Mal De Ojos (2001), Plástica De Los
Sueños Y Música Escogida Para Procrastinar (2006).

miércoles 7 de abril de 2010

Diez Fotografías de Akif Hakan Celebi (Turquía ----)

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Akif Hakan Celebi nació en Estambul, Turquía, aunque actualmente
trabaja y reside en Miami, Florida moviéndose con total comodidad
en diferentes campos y estilos fotográficos desde la fotografía
publicitaria, el retrato, moda, viajes, desnudos, etc...

martes 30 de marzo de 2010

Dos poemas de Grant Caldwell (Australia, 1947)

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Minga-Minga-Minga


En la lectura de Poesía anoche
una mujer leyó un poema sobre Población Ecológicamente Sostenible
y yo noté
que las iniciales
eran las mismas de Percepción Extra Sensorial.
También nos hizo saber en otro poema
que Chernobyl significa ajenjo,
el cual, entre otras cosas,
es también un repelente para hormigas,
y eso me hizo recordar
a que decían los Anangu
que se parecía la gente
cuando escalaba el monte Uluru:
-Minga (hormigas)- decían.
Minga-Minga-Minga- mientras reían.
Luego, Myron leyó muchos poemas sobre la muerte
y eso a un público compuesto básicamente de ancianos.
Ya en el taxi de regreso a casa
el taxista -un húngaro- nos dijo
que todas las mañanas, cuando despierta,
da las gracias,
y que es feliz el resto del día.
A lo cual reposo Mayron: ¿Y qué tal los problemas del mundo?
¿no te molestan?
¿Cuales problemas? -dijo-
no hay problemas.
Cuando llegamos donde Myron
escuchamos la radio
y hablamos de todo bajo el sol.
Luego caminé a casa por entre el frío de las dos de la madrugada
y el mesón de mi cocina estaba cubierto de hormigas.
¡Minga-Minga-Minga!
les dije.





Contacto


Tú haces esto
yo aquello
nos unimos
brazos y piernas de pensamientos
y palabras
palabras que tocan
como ojos que sonríen
que sonríen de la jaula
pareces mucho más alta
cuando pienso en tí
¿es sólo transmisión sexual?
¿o es el ciclo
desubicándonos nuevamente?
¿es también para tí algo de temer
la dicha?
todas las montañas tienen su cima
y en invierno hay nieve
como hojas en otoño
me gusta cuando estás seria
cuando soy serio/ contigo
me siento como se sienten
dos pies izquierdos en la pista de baile
no bailo mucho
excepto en la primacía de mi cuarto
mi casa no tiene puertas
tan sólo la de enfrente y la del patio
y son como dos ojos
una hacia el mundo allá fuera
otro hacia mi jardín
me gustaría saber si la dicha
y el beso de tus ojos
y tu boca
que habla con el tacto
y que dice mucho más de lo que somos
con miedo de irnos
y mucho más que miedo de ser abandonados
es fácil
pensar que todo nos alcanza
y toca nuestro extraño destino
yo probablemente he pensado en la muerte
más que tú
más que cualquier otra cosa
me gustaría adormecerme
en nuestras conversación
relajado como opio
café y bizcochos
y el esplendor, que adormece la mente,
de contacto.






Grant Caldwell ha publicado en poesía: The Screaming
Frog Ralph Ate (1979), The Bells of Mr. Whippy (1982),
The Nun Wore Sunglasses (1984) The Revolt of the Coats
(1988), Einstein, Buddhism & My Stiff Neck (1990), The
Life of Pet Dog (1992) y You Know What I Mean (1996).
Ha sido profesor universitario y aditor de la revista Meuse.


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